Miércoles 13-07-2016 12:57 Horas. para abrir la lámpara de Aladino... hay que frotar Para avanzar en este río, para pasar a la otra orilla. No basta con que las fronteras no estén muy bien definidas. Si pudiese tener facilidad para tratar con el subconsciente, no sería diferente, ni más fácil. Sería como tratar con un niño. Un niño grande, pero niño después de todo. Podría pedirle lo que quisiera, pero a los niños tenemos que darles un caramelo, algo dulce, para convencerlos de que los queremos. Tal vez se trata de que al inconsciente se le puede hablar. Pero hay que pagar el precio. Si queremos algo, tenemos que pagar. Cualquier enseñanza que no nos pida un precio, tan solo puede aspirar a servir de ejemplo. A veces basta con eso. Pero la mayoría de las veces, hay que hacerlo uno mismo. Pagar, o currárselo. Funciona así. Hay un equilibrio, una energía, una moneda de cambio. Nadie da nada gratis. Y si queremos a...