Hola, amigas. Hay por ahí una historia, en el libro de “Sopa de pollo para el alma”, cuenta... que hay un payo que va y dice: “Quiero un plato de pasta” “Me encantaría comer un plato de pasta” “Pero nunca he oído hablar de un plato de pasta” “Nadie me ha dicho nunca que existe un plato de pasta” “Nunca he olido un plato de pasta” En esta situación, podría preguntarme si realmente sabemos lo que queremos. Más que nada porque no estoy dispuesto a mover el culo de mi casa. Como para ir a un restaurante y pedir un plato de pasta. NI siquiera para ir y revisar el menú, a ver qué puñetas es un plato de pasta. De lo que estoy bastante seguro es de que no tengo la más mínima intención de mirar en google qué es un plato de pasta. La realidad es cruda. Tengo bastante claro que no quiero sacar mi lindo culo del sofá de mi casa. Pero se da la casualidad que en el trabajo llueve mierda y está por salpicarme. Como no amaine, me voy a ver en ...
lo bueno es enemigo de lo mejor