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Mostrando las entradas etiquetadas como cuento

ACOSO. Texto compartido en facebook.

Faro de sabiduría. Escrito por un burro. El acoso existe y no es cosa de niños. Pero lo normal es, tal vez, hacer como que no. Y mirar a un lado. Toda la vida se ha hecho así. Se mira a un lado y se deja que todo siga el curso normal que durante toda la vida ha funcionado. Pero no son los mismos tiempos. Los niños de hoy siguen siendo niños. Es cierto que siguen siendo niños. Y son tan vulnerables como lo han sido los niños toda la vida. Pero la sociedad ha cambiado ¿Hasta qué punto podemos hacer nada? ¿A quién corresponde devolver el orden a un sistema en continuo cambio? Hoy en día los medios de información pueden hacer que la vida de una persona, ya sea un niño o cualquier otra persona, sufran. Y los de alrededor no pueden saber que suceda nada. Pero sucede. Tenemos que ayudar a ese niño. Pero el niño tiene que tener ese punto de tener un adulto en el que confiar. Si nos diese igual no haríamos caso a las señales que vemos en la conducta del niño. En algunos c...

odisea

Me he dejado llevar por la fantasía, lo siento. Desde el fatídico día en que todo sucedió, nada ha sido como antes. De un momento a otro cada escena de lo sucedido se repetía en su mente. Sí, se había equivocado. Ahora parecía que jugar era lo correcto, donde antes le había parecido un craso error. Y sí, tal vez el error lo estuviese cometiendo de todos modos, al confiar, de forma ciega, en sus propias fuerzas. Nada era por error. Pero nada se podía dar por supuesto. Tal vez algún día comprendería qué sucedía realmente, pero ese conocimiento estaba lejos de alcance en este momento. Intuía, más que sabía que se trataba nada más que de un juego. Un juego, jugado con la seriedad, con la que juegan los niños. Y eso le mortificaba, porque se sentía a veces trasportado, a un lugar un tanto lejano. Y perdía de vista lo evidente. Estaba sólo. Y sin embargo. Eso mismo no tenía sentido. Miró una vez más su plato de sopa azul servida sobre la mesa. Si hubiesen sab...

asignatura pendiente

Jueves 23-03-2017 8:47 Horas. me siento incapaz de trabajar Momo el rey está enfermo ¿Quién curará al rey? Llamemos a las cosas por su nombre. Donde tú dices “felicidad”, yo escucho “iluminación”. Nadie quiere la iluminación. La iluminación es algo que no es. Es la aniquilación y el olvido. ¡Y a mí, me encanta recordar! Ten por cierto ¡Que no quiero la iluminación! Tampoco es que la felicidad juegue un papel importante. Si bien, hay otros factores... El sufrimiento. Las paredes se estrechan, el cerco se reduce. Cada vez es más difícil vivir. Ésta es una vida en la que uno no se puede permitir el aislamiento e hibernar.  No en plena primavera, y ni siquiera en otoño. Para nada hablemos del invierno. Hay que soportar los rigores del invierno para tener buenas razones que nos hagan desear el, tal vez no, despertar; pero sí “otra cosa”. Está pendiente el trabajo. Nada de vuelos....

barco varado

Jueves 23-03-2017 9:01 Horas. esa zona, mojada a merced de las olas Imagina la superficie de una playa, donde las olas vienen y se retiran. Tal vez esa zona sea un lugar donde yo pueda transitar. Ni seco ni mojado. Ni iluminado ni en sombra. Tan solo es un lugar de paso. No hay luz. No hay virtud. Me pregunto ¿Transitar por semejante frontera, comporta alguna utilidad? Tal vez la de ser un lugar de paso, tan solo. Pero descargar las mercancías del barco, para llevarlas a tierra firme y proveer ¡Tan solo se puede sellar con la marca del esfuerzo! Soy un navegante varado en la arena de la playa. Sin capacidad para adentrarme en el mar, ni avanzar hasta tierra firme.

¿quién eres?

Domingo 12-03-2017 11:08 Horas. de regreso a casa El hombre oscuro cruzó la calle desierta de papeles, que el camión de la basura había barrido dejando el suelo mojado tras de sí. El hombre oscuro no sabía nada. Nada, de aquello que importa. Pero era como un sueño. Estaba dormido. Y caminaba. Pero caminaba dormido.  El hombre oscuro tenía los ojos abiertos, pero no distinguía fantasía de realidad. ¿Acaso estaba de viaje? Hay que tener cuidado con los viajes al infierno. Puede que al regresar, no vuelva uno como se adentró en el averno.  Tal vez el hombre oscuro no pensaba regresar, pero allí estaba. Cruzaba la calle. y no veía ante sí más que la calzada mojada.        Vacía de papeles que el camión de la basura recién había terminado de recoger.            Una calzada, limpia y mojada. La figura del hombre oscuro oscilaba con un paso que se me antojaba poco firme, si lo miraba...

cuando cesé de navegar...

Lunes 2-01-2017 21:38 Horas. el navegante Durante un tiempo dejé volar mi imaginación. La tenue luz me envolvía, había veces que desaparecía, y entonces sentía miedo. Pero parecía, que aunque tenue, seguía allí. Me aventuré a rezar para alcanzar a Dios, y en los salmos, escuché una risa. Era realmente divertido. Pero solamente duró el solsticio de invierno. Tres días, desde el día del sorteo al de Navidad. Después de aquello, reculé, pues en mi camino no hallaba nada que me permitiese hacer nada con buen pie. Eran días especiales, de risa y celebración.  Fácilmente se disimulaba el error. Pues yo sabía que mi canción era otra. Sabía que mi letra era sinónimo de error. Antes de que el horror llegase, cesé en mi risa, dejé de orar. Y olvidé. Y sigo olvidando. Caminé por los riscos bordeando la locura. Y solamente eso hallé. Pues en mí, no hay otra cosa. Debe haber un modo. Pero no para mí. No en este mar que me mece,...