Vi un clavel, se desperezaba, estaba a punto de abrirse. Lo vi estremecer. Pensé, le falta poco. Pero cobarde de mí el rocío de mi boca no era para él y me encogí de hombros... Y el clavel perplejo no puedo saber qué sintió no puedo saber qué pensó. Pero lo veía cada día contenido. Como puede estar contenida la fuerza de la naturaleza que solamente la magia de lo femenino tiene. La gracia para estar atrás y que todos se giren para darle paso. Clavel en flor una flor, se abre para que todos la vean y admiren. Es una belleza única. Pues al abrir un clavel el aroma que despide es el primero de la mañana que atónitos nos hace tomar conciencia del despertar. No hacer merced a un milagro es probablemente punible Pero mi sino es otro. Y el clavel abre sus pétalos y exhala sudor que nadie osa limpiar mas que con labios de amor. Joven y bello clavel en flor henchido de gracia pleno en...
lo bueno es enemigo de lo mejor